Es tradición que la Asociación Banda de Música abra el programa Escenarios de Verano con un concierto en el Paseo Álvarez Guerra, pero también lo es que lo cierre, con el festival de bandas en el escenario de la Piscina Municipal, que esta vez no contó con banda invitada, como es lo habitual, porque la otra formación, de Villafranca de los Caballeros, no pudo asistir y lo comunicó tarde, sin tiempo para buscar sustitutos. De este modo se malograba en cierto modo el intercambio, porque estos tipos de festivales dan lugar a visitas mutuas que se devuelven a lo largo del año.

El recinto de la piscina siempre registra un lleno para el Festival de Bandas que pone final a un programa de escenarios de verano que desde hace años es un indicador de la vida cultural de la ciudad. Una oferta de música y arte en la calle que ni siquiera se detuvo por la pandemia que todo lo ha condicionado. Así lo ponía de manifiesto el presidente del Patronato Municipal de Cultura, Mariano Cuartero, afirmando que “nuestra banda es el alfa y el omega de los escenarios de verano”, a lo que añadía que se ha mantenido viva la cultura con un programa que supera en calidad a otras iniciativas similares en municipios de mayor tamaño.

Después de Escenarios para el Reencuentro, con menos espectáculos y unas estrictas medidas de seguridad, en el 2021 volvían los escenarios de verano propiamente dichos con 28 actuaciones entre julio y agosto. Con excepción del Fin de Semana del Patrimonio y el Certamen de Pintura Nocturna, la música ha sido la protagonista con una oferta de estilos que pasan por el jazz, la clásica, el flamenco, las marchas, el pop, el tango, la música francesa e incluso la música mejicana.

La ausencia de la formación musical invitada dio lugar a que la banda alcazareña ampliara el repertorio previsto que incluía, como siempre, pasodobles y zarzuelas, además de alguna composición realizada para bandas.