Ruta El Camino de Villafranca y Las Yeguas, a pie o en bici.

DificultadMedia / Duración a pie: 3h. aprox. / Distancia: 10,88km. aprox.

1. Del asfalto a la Reserva.

Según nos alejamos del núcleo urbano y avanzamos en esta ruta, vamos dejando la laguna de la Veguilla a la izquierda tras una valla, lo
que nos permitirá recordar el paisaje para posteriormente compararlo con el que nos presentan las otras dos lagunas siguientes.

2. Los Nidos humanos.

Llama la atención la ubicación de unos nidos artificiales que con mucho gusto ocupan las cigüeñas para su reproducción. La mejor época es primavera ya que si observamos al detalle podemos ver a las madres incubando e incluso cabezas de polluelos recién nacidos pidiendo ansiosos comida. De nuevo, un ejemplo más de sensibilización con el medio natural. Durante varios años de estudio se ha probado que el éxito reproductivo está asegurado.

3. Los Tarayes.

Los tarayes aparecen formando galerías que siguen el canal que proviene de la Veguilla para entrar en la Laguna del Camino de Villafranca. El gran desarrollo de sus raíces tanto en extensión como en profundidad los hacen muy resistentes a la sequía constituyendo
una de las especies mejor adaptadas a este tipo de ecosistema y tratándose del único estrato arbóreo que ha proliferado de forma natural en las lagunas. Entre sus ramas se puede escuchar a los mosquiteros, ruiseñores, jilgueros, pardillos, etc.

4. Las Playas de Limo.

Los Limos esconden multitud de invertebrados, base de alimentación de los limícolas. Estas especies presentan adaptaciones en la forma
de su pico que les permite obtener recursos disponibles sin competir entre ellas. Destacamos avocetas. cigüenuelas, chorlitejos, archibebes, andarrios, etc.

5. El Escarabajo desaparecido.

Camino a los observatorios que encontraremos a la derecha, podremos disfrutar de las flores tan llamativas que nos muestra Lavatera triloba, planta que guarda secretos como el famoso escarabajo endémico Plagionotus marcorum que se creía extinguido y sin embargo, vive en nuestras lagunas hospedándose en esta singular planta.

6. La Isla

Popular en el complejo por ser el lugar elegido por la pagaza piconegra, más conocida por golondrina de mar, para su disfrute y cría. Es un lugar muy tranquilo cuya zona inundada es también visitada por los flamencos. que dada su especialización en la captura de alimento necesita de aguas someras y salinas para su supervivencia.

7. Las Praderas.

Alejadas del vaso lagunar podemos ver las llamativas praderas de albardín y limonios, típicas de saladares. protegidas por su singularidad y su rareza. Asociadas a este tipo de vegetación aparecen grandes joyas de la botánica como es el coralillo catalogado como vulnerable a nivel regional.

8. Las Yeguas.

Siguiendo con el gradiente de salinidad de las lagunas, esta última es la más salobre de las tres, consiguiendo superar diez veces la concentración de sal del mar. Por lo tanto, estos niveles condicionan la vida sólo a algunas especies especializadas en condiciones extremas.
Se trata de la laguna más natural y menos alterada por el hombre. Se recomienda acudir al atardecer para contemplar la llegada masiva de gaviotas entrando a la laguna como dormidero.

9. Vegetación especializada.

Las condiciones ecológicas extremas que caracterizan esta laguna obligan al desarrollo de adaptaciones que marcan una distribución de las plantas en áreas diferentes según su resistencia a las sales , al grado de humedad y encharcamiento del suelo. Así podremos
encontrar almajos salados, dulces, barrilla. etc.

Complejo Lagunar de Alcázar de San Juan, Información  926 55 08 20.

La gran riqueza y biodiversidad de los humedales ha propiciado la adopción de diferentes figuras de protección y reconocimiento: Reserva Natural, Refugio de Fauna, Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA), Reserva de la Biosfera de la Mancha Húmeda por la UNESCO y Humedales de Importancia Internacional según Convenio Ramsar.