Esta previsto que comience después de la feria y se incluye dentro de la Edusi

Que sea una plaza para vivirla, una plaza para compartirla, para disfrutarla y también una plaza para cuidarla, decía la alcaldesa, Rosa Melchor, que quiere que sea esta nueva propuesta de Plaza de España que formula el arquitecto Miguel Jareño y que se presentaba, en el mismo lugar que va a ser remodelado. Accesible, con medidas de sostenibilidad y eficiencia energética, integradora e inclusiva, decía la alcaldesa, en un proyecto con el que estamos muy ilusionados porque mantiene nuestra señas de identidad. Animaba a vivirla, a disfrutarla y a cuidarla.

La alcaldesa calificaba la presentación de este proyecto de buenas noticias. Explicaba que hace unos años pusimos en marcha una estrategia de desarrollo de ciudad que se une a nuestro modelo de ciudad, dentro del proyecto EDUSI y para el que hacía falta financiación que se ha conseguido. Esa estrategia de ciudad, Alcázar de San Juan, una ciudad para el siglo XXI, tiene varios ejes vertebradores de desarrollo sostenible y en mi opinión, decía, hay una recopilación completa en este proyecto de Plaza de España, ”cuando la transformemos, veremos que contiene todo aquello que recoge nuestra estrategia”.

Se trata de una plaza completamente accesible, además a este aspecto de plataforma, todo al mismo nivel, le sumamos más características de accesibilidad, líneas que permitan que los discapacitados visuales sepan en todo momento en qué parte de la plaza están y les resulte más sencillo poder utilizarla, ascensor para subir y bajar a parking que lleva hecho desde que se hizo la última remodelación hace más de 20 años pero no es accesible. Tiene medias de sostenibilidad recogidas en dos aspectos: la eficiencia energética y las luminarias y, por otra parte, la movilidad sostenible. Será una plaza, afirmaba Rosa Melchor, que nos permitirá ganarle espacio a los vehículos a favor de los peatones, en la que además habrá una parada de autobuses ecológicos accesibles y gratuitos, que ya circulan en la ciudad desde hace un año, y también un punto de recogida de bicicletas, del servicio municipal.

Por tanto accesibilidad, movilidad sostenible y un lugar de inclusión y de integración, un lugar para en encuentro que se va a ver reflejado tanto en los modelos de juego infantil como en los propios modelos del mobiliario urbano, “hay incluso bancos que invitan a la integración, a la inclusión, a la conversación, a estar todos juntos”. Por lo tanto “estamos ilusionados y agradecidos a quien ha hecho el proyecto porque creo que se adecúa perfectamente a nosotros y respeta nuestras señas de identidad, que se van a seguir manteniendo en la ejecución de esta obra”.

La alcaldesa además de presentar a los alcazareños y alcazareñas, cómo será esa transformación, pedía que la utilicen “como yo creo que deben utilizarse las plazas de los pueblos, como un lugar de encuentro, queremos que sea una plaza para vivirla, un plaza para compartirla, para disfrutarla y también una plaza para cuidarla”.

El arquitecto, Miguel Jareño, ha realizado un concienzudo estudio sobre la historia y la función de la plaza en nuestra ciudad por lo que explicaba que ha trabajado desde el respeto a la huella histórica, contemplando el desarrollo de las potencialidades que pasa a tener el entorno “sobre todo por la gran apuesta que ha hecho el ayuntamiento de eliminar el tráfico rodado de toda la plaza”. Incluyendo el tramo entre doctor Bonardell hasta su confluencia con la calle General Benavent García que “yo creo que hace que se genere un espacio urbano central dispuesto para el uso público de unos 7000 metros cuadrados” que es el ámbito de actuación en el que se desarrolla el proyecto. De ellos más de 2000 metros son de arbolado de sombra (plátanos) con una recuperación de espacios verdes, suelo de granito y varias zonas de juegos infantiles que contienen a su vez mobiliario urbano original y aparece como protagonista el agua, en una “fuente lúdica” que lanza los chorros desde el suelo para el disfrute, sobre todo de los más pequeños. Quiere poner a Don Quijote y Sancho Panza a ras del suelo y unificar los colores identificativos del entorno en color almagra.

El proyecto, con un presupuesto de alrededor de un millón y medio de euros, está previsto que comience después de la Feria y tiene un plazo de ejecución de seis meses distribuidos en fases para que se interfiera lo mínimo posible con el funcionamiento del comercio y la restauración de la zona. Una actuación muy delicada, por lo que se ha puesto mucho énfasis en acotar las zonas de trabajo para que la actividad en la plaza se pueda seguir desarrollando, lo máximo posible.

La remodelación de la Plaza de España está incluida en la EDUSI, estrategia de desarrollo sostenible de la ciudad, “Alcázar de San Juan, una ciudad para el siglo XXI”, cofinanciada por FEDER dentro del Programa Operativo Plurirregional de España 2014-2020.