El Ciclo de Narración Oral del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan continúa consolidándose como una de las citas culturales más queridas por la ciudadanía. En esta ocasión, el Conservatorio Profesional de Música ha acogido al reconocido narrador Pep Bruno, quien ha presentado su espectáculo «El Pastor de Conejos», una propuesta que explora la cara más pícara y menos conocida de la tradición oral hispánica.
La concejala de Cultura, Cristina Perea, ha asistido al evento para dar la bienvenida al narrador y destacar la excelente acogida que este ciclo está teniendo en la actual temporada, logrando completar prácticamente el aforo en las cuatro sesiones celebradas hasta la fecha.
Una oda a los cuentos «procaces» y olvidados
Pep Bruno ha explicado que «El Pastor de Conejos» es una selección de cuentos procaces, picantes y obscenos que raramente aparecen en las compilaciones oficiales: «Son cuentos difíciles de conseguir porque los informantes no siempre se atreven a contarlos y los folcloristas, por pudor, a veces los omiten. En este espectáculo nos vamos metiendo en el barro poco a poco, como quien entra en agua fría», ha comentado el narrador.
Lejos de buscar la vulgaridad, Bruno utiliza estos relatos de la tradición oral para ofrecer una visión «patas arriba» de la realidad, utilizando la exageración y el humor como herramientas de crítica social. Todo ello, bajo un manejo exquisito y cuidado del lenguaje que le caracteriza.
Durante su intervención, Pep Bruno no ha perdido la oportunidad de elogiar la respuesta de los alcazareños y la calidad de las instalaciones municipales: «Es fantástico ver la cantidad de público adulto que viene de forma continuada. Además, esta sala del Conservatorio tiene una acústica maravillosa para contar historias».
El narrador, que lleva tres años girando con este espectáculo, ha confesado que solo lo incluye en cartel en lugares donde ya conoce al público y sabe que existe una complicidad especial, como es el caso de Alcázar de San Juan: «Aquí todo funciona bien: el público, la sala y, por supuesto, el buen vino y los pinchos que disfrutas al terminar de contar», ha bromeado.














