Alcázar de San Juan ha vuelto a demostrar este fin de semana su amor por las tradiciones con la celebración de un multitudinario San Isidro 2026 que ha tenido en la Romería del domingo su gran punto culminante. El Cerro de San Isidro registró un lleno absoluto en una jornada marcada por el buen tiempo durante gran parte del día, el ambiente familiar y la enorme participación de vecinos y vecinas que acompañaron al santo entre remolques, carrozas y prendas típicas manchegas.
La ciudad ha vivido tres intensas jornadas festivas en torno a San Isidro Labrador, desde la presentación de las Damas y Caballero y el tradicional canto de los Mayos, pasando por la consolidada Noche Manchega del sábado, hasta llegar a una Romería que volvió a convertir a Alcázar en un gran escaparate de folklore, gastronomía y tradición popular. Una edición que, tanto desde el Ayuntamiento como desde la Hermandad, ya califican como histórica por la respuesta ciudadana y el excelente ambiente vivido durante todo el fin de semana.
Las celebraciones arrancaban el viernes en la Iglesia de San Francisco con el tradicional acto de presentación de las Damas y Caballero de San Isidro Labrador 2026, donde familiares, amigos y vecinos arroparon a los jóvenes protagonistas de las fiestas durante la imposición de bandas y entrega de flores.
En representación del Ayuntamiento asistieron los concejales Javier Ortega y Paco García-Navas. Este año, los honores recayeron en Iris Alhambra Iznaola, Celia Moraleda Izquierdo, Rocío Vargas Parras, Paz Villacañas Moreno, Leyre Moreno Pascual, África Domínguez Bustamante y Saúl Alhambra Iznaola, siendo este último el segundo Caballero de San Isidro desde la implantación de esta iniciativa impulsada por el presidente de la Hermandad, Jesús Antonio Vargas.
Como es tradición, el acto concluyó con el canto de los Mayos a San Isidro de la mano de la Rondalla y Grupo del Centro de Mayores, la Agrupación de Coros y Danzas, la Escuela de Folklore y el coro del Barrio de Santa María, llenando la parroquia de música popular y emoción.
La programación continuó el sábado con la celebración de la IV Noche Manchega en la Ermita de San Isidro, una cita ya plenamente consolidada que volvió a reunir a miles de personas en torno a las raíces y costumbres manchegas.
La explanada de la ermita acogió el concurso gastronómico de platos típicos manchegos, donde distintas cuadrillas demostraron su buena mano en la cocina elaborando recetas tradicionales como la ensalá de limón o la pipirrana. Al mismo tiempo, el escenario instalado junto a la ermita se llenó de música y color con la actuación de la Asociación de Coros y Danzas de Alcázar de San Juan y de su Escuela de Folklore, cuyos bailes y jotas terminaron implicando al público en una multitudinaria rondeña y jota manchega.
La alcaldesa, Rosa Melchor, acompañada por los concejales Paco García-Navas y Pedro Noblejas, felicitó a la Hermandad y a las agrupaciones folklóricas por “mantener viva la esencia de nuestra cultura popular” en una noche marcada por la convivencia y el orgullo por las tradiciones.
El domingo llegaba el gran día de la Romería de San Isidro, con un Cerro de San Isidro completamente lleno desde primeras horas de la mañana. El buen tiempo acompañó durante gran parte de la jornada festiva y familiar en la que cientos de personas acompañaron al santo desde la Iglesia de San Francisco hasta el cerro.
La alcaldesa, junto a la práctica totalidad de la Corporación Municipal, acompañó a los miembros de la Hermandad en la solemne función religiosa celebrada en la parroquia antes del inicio de la tradicional procesión.
Una de las grandes notas de esta edición ha sido el éxito de la Concentración de Indumentaria Tradicional Manchega, que cumplía su segundo año y que ya se ha arraigado con fuerza entre la ciudadanía. Blusones, pañuelos de hierbas, boinas y refajos inundaron tanto el recorrido del santo como las explanadas del cerro, dejando algunas de las imágenes más representativas de la jornada.
Rosa Melchor se mostró “muy contenta y satisfecha” por la respuesta intergeneracional de una fiesta que evoca los recuerdos familiares de todos los alcazareños: “Teníamos el empeño personal de que la gente se sintiese identificada y orgullosa de lo suyo. Solo hay que ver el recorrido para comprobar la infinidad de niños, jóvenes y mayores ataviados con prendas manchegas”, destacó.
Asimismo, quiso agradecer la colaboración de las empresas patrocinadoras Grupo Garay, Vinos Comino, Ecobat y Santiago Criado, responsables de aportar los incentivos del concurso de indumentaria tradicional.
La alcaldesa felicitó expresamente a la Hermandad por su “trabajo y compromiso con Alcázar”, poniendo además en valor el magnífico ambiente vivido durante toda la celebración, especialmente durante la multitudinaria Noche Manchega del sábado, que congregó a miles de personas en los chiringuitos hasta altas horas de la madrugada sin apenas incidentes reseñables.
Por su parte, Jesús Antonio Vargas calificó las fiestas de este año como “un auténtico espectáculo”, destacando la excelente acogida tanto de la verbena tradicional como de la propia Romería. “Hay gente por todos los sitios y el pueblo ha respondido magníficamente, igual que muchas personas que han venido de fuera”, afirmó.
La jornada de Romería terminó, no obstante, de forma abrupta con la llegada de las precipitaciones anunciadas por la AEMET durante la tarde del domingo. La lluvia obligó a numerosos asistentes a resguardarse en las casetas instaladas en el Cerro de San Isidro hasta que el temporal dio una tregua, poniendo el cierre inesperado a una jornada que hasta ese momento se había desarrollado con total normalidad y un ambiente excepcional.

































































































