Benidorm ha acogido este fin de semana la celebración del Día de Castilla-La Mancha, una cita organizada por la Casa de Castilla-La Mancha de Benidorm y Comarca que, además de rendir homenaje a la comunidad autónoma, ha servido para poner de manifiesto los profundos vínculos históricos, culturales y humanos que desde hace décadas unen a numerosos castellanomanchegos con la ciudad alicantina.
Entre los asistentes estuvo la alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, que quiso acompañar a la comunidad castellanomanchega en una jornada marcada por la convivencia y la reivindicación de las raíces, cuyo acto central se desarrolló en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Benidorm contando con el periodista Marcos Galván, natural de Alcázar de San Juan, como pregonero.
Durante su intervención, Galván destacó la estrecha relación que existe entre Benidorm y La Mancha, al tiempo que puso en valor el carácter acogedor de los pueblos manchegos y el papel que la ciudad alicantina ha desempeñado para generaciones de castellanomanchegos que encontraron en ella nuevas oportunidades sin renunciar a su identidad y a sus orígenes.
La representación alcazareña tuvo también un marcado protagonismo gracias a la participación de la Asociación Cultural de Coros y Danzas de Alcázar de San Juan, cuyos integrantes llevaron el folclore manchego a las calles de Benidorm a través de bailes y exhibiciones que permitieron acercar a vecinos y visitantes algunas de las manifestaciones culturales más arraigadas de la región, contribuyendo así a mantener vivo un legado que forma parte esencial de la identidad de Castilla-La Mancha.
Además, durante el acto institucional, la agrupación ofreció una muestra de jotas, fandangos, seguidillas y mayos que puso en valor la riqueza y diversidad del patrimonio etnográfico manchego, en una actuación que también sirvió para rendir homenaje al recientemente fallecido Ricardo Monreal.

















