La literatura negra ha vuelto a hacer parada este fin de semana en Alcázar de San Juan con una nueva cita de las II Jornadas de Literatura Negra Ferroviaria Noir, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan que continúa consolidándose como un espacio de encuentro para lectores, escritores y amantes del género negro.
La actividad se ha desarrollado en el Aula de Teatro de la Casa de Cultura y ha contado con la participación del escritor, psicólogo y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha José Ramón Gómez Cabezas, que ha presentado su obra El secreto de las vías muertas, una reedición que reúne sus dos primeras novelas negras: Réquiem por la bailarina de una caja de música y Orden de busca y captura para un ángel de la guarda.
La concejala de Cultura, Cristina Perea, ha acompañado al autor durante un encuentro que ha congregado a numerosos lectores y miembros de clubes de lectura de la ciudad, dentro de una programación que durante las últimas semanas ha acercado a Alcázar de San Juan a algunos de los nombres más destacados del panorama nacional de la novela negra.
Durante su intervención, Gómez Cabezas ha explicado que su relación con el mundo ferroviario forma parte de su propia historia personal. Hijo y nieto de ferroviarios, el escritor ha reconocido que el tren, las estaciones y la vida que giraba en torno al ferrocarril han marcado profundamente su imaginario literario.
El autor ha recordado que pasó buena parte de su infancia en el barrio de Larache, en Ciudad Real, un entorno estrechamente vinculado a las vías del tren y a las transformaciones sociales de la época. Un escenario que posteriormente trasladó a sus novelas con el objetivo de rescatar la memoria de una provincia y de una forma de vida que hoy ya forma parte de la historia.
Precisamente, el ferrocarril ocupa un papel protagonista en El secreto de las vías muertas. La primera de las novelas incluidas en esta reedición arranca con el hallazgo de un cadáver junto a las vías del tren, mientras que la segunda vuelve a utilizar el mundo ferroviario como telón de fondo para reconstruir episodios históricos y sociales de la provincia de Ciudad Real durante las primeras décadas del siglo XX.
Gómez Cabezas ha defendido además la capacidad de la novela negra para abordar cuestiones que van mucho más allá de la investigación criminal. A su juicio, el género se ha convertido en una herramienta privilegiada para analizar la realidad social, las desigualdades, las relaciones de poder o los comportamientos humanos.
“El crimen es muchas veces una excusa para hablar de otras cosas”, ha señalado el escritor, que ha destacado que la novela negra permite explicar los contextos sociales que hay detrás de determinadas conductas y reflexionar sobre cuestiones que siguen estando plenamente vigentes en la actualidad.
En este sentido, ha reivindicado una visión más profunda del género, alejada de los estereotipos tradicionales y capaz de explorar aspectos como la salud mental, la exclusión social o los cambios históricos que han marcado a generaciones enteras.
El encuentro también ha servido para repasar la trayectoria literaria del autor, que cuenta ya con diez novelas publicadas y es además comisario del festival Mancha Negra, una de las citas especializadas en literatura criminal más reconocidas de Castilla-La Mancha.
Por su parte, Cristina Perea ha destacado la excelente acogida que están teniendo las actividades programadas dentro de Ferroviaria Noir, unas jornadas que nacieron el pasado año con el objetivo de vincular la tradición ferroviaria de Alcázar de San Juan con la literatura negra y que en esta segunda edición han ampliado su programación con presentaciones, encuentros con autores y actividades para lectores.










