El XXVIII Campus de Baloncesto del Grupo 76-Alkasar «José Antonio García» ha concluido este fin de semana, tras una semana de convivencia que forma parte, como todos los años, de la programación deportiva alcazareña con el objetivo de facilitar la conciliación familiar y proporcionar a los/as jóvenes una propuesta de carácter lúdico-deportivo en el periodo estival.
Los concejales Javier Ortega y Paco García Navas han asistido para acompañar a los jóvenes participantes, así como al equipo de monitores del campus, en la despedida de la vigésimo octava edición de este campus deportivo.
Uno de los coordinadores del campus, Rubén Maroto, ha realizado un balance muy positivo tras siete días cargados de «emociones, mucho baloncesto y risas», logrando reunir a más de 130 alumnos en una época compleja por el inicio de las vacaciones familiares. Maroto ha detallado la completa planificación de la actividad, que comenzaba diariamente a las 9:00 horas con intensas sesiones de baloncesto y continuaba con torneos de 3×3 y 5×5. Para combatir las altas temperaturas de las últimas semanas, las jornadas combinaban entrenamientos en pista con piscina y almuerzos en el Hotel Intelier Airén.
Asimismo, los participantes de las categorías superiores han disfrutado de entrenamientos de tecnificación específicos impartidos por profesionales del nivel de Antonio Pola y David Ramírez, además de la jugadora local Paula Sarabia, formada en la cantera alcazareña y con trayectoria en el Valencia Basket. El campus ha completado su enfoque formativo e integral con charlas de concienciación y talleres especializados en prevención de lesiones y vendajes deportivos.
Herramienta clave de convivencia y apoyo a las familias
Por su parte, el concejal Javier Ortega ha agradecido al Grupo 76-Alkasar y a sus monitores el gran trabajo técnico y humano desarrollado, señalando cómo el campus refleja el esfuerzo anual del club. «Esta cita no solo potencia los conceptos técnicos y tácticos, sino que introduce valores indispensables como el compañerismo y la superación compartiendo la experiencia de jugadores que empezaron en esta misma pista desde pequeños y han llegado a lo más alto», ha valorado Ortega, incidiendo además en la importancia del campus como una herramienta indispensable para que los padres puedan conciliar la vida laboral y familiar.
Para finalizar, el edil municipal ha puesto en relieve el broche de oro de la edición: la clásica noche de convivencia y pernocta de los alumnos en el Pabellón Antonio Díaz Miguel: “Es una jornada muy especial y divertida para todos los chicos y chicas, que cierra una excelente semana y que nos hace esperar ya con ilusión el inicio de la próxima temporada», ha concluido.











