Se ha inaugurado en Alcázar de San Juan una nueva granja escuela, El Pinar de las Águilas, un proyecto que nace con la intención de acercar los animales a los más pequeños en un entorno natural rodeado de pinos y juegos, pero con un fuerte componente educativo. A la inauguración ha acudido la alcaldesa, Rosa Melchor, junto con el concejal de Medio Ambiente, Pedro Noblejas. Ambos han visitado las instalaciones guiados por los propietarios, Juan Ajenjo y Ana Medina.
Durante la atención a medios, Ana Medina ha explicado que “El Pinar de las Águilas” es un entorno natural, lúdico y educativo que combina los animales de granja con la cetrería. Está dirigido a todo tipo de público, aunque está más enfocado al público infantil. Además ha destacado que quieren acoger a los niños mediante excursiones ya que también cuentan con un proyecto educativo dirigido a los centros que está basado en las competencias curriculares de Castilla-La Mancha.
Juan Ajenjo ha destacado sobre todo la parte didáctica del proyecto que se basa en tres pilares fundamentales: la parte didáctica de la granja escuela, la parte temática que funciona como parque, y un núcleo zoológico para tener otras especies como aves rapaces. Ya que el centro cuenta con un importante número de aves como águilas, búhos o halcones. La visita incluye una exhibición de aves rapaces que dura aproximadamente una hora, en la que se van mostrando y explicando las cualidades de las diferentes aves. Además sus instalaciones cuentan con otros elementos como un mariposario o un terrario, y animales de granja como gallinas, cabras, gansos, un burro y un poni.
Durante la visita, Rosa Melchor ha dado la enhorabuena a los propietarios por el magnífico proyecto, deseándoles mucha suerte, ya que «las cosas que se hacen con pasión e ilusión siempre tienen ya ese ingrediente fundamental para empezar a brotar y poder crecer ». Además ha destacado la necesidad de proyectos como este ya que «aunque Alcázar de San Juan y los municipios de nuestro entorno no son muy grandes, somos cada vez más urbanitas, y las nuevas generaciones están cada vez más lejos de ver de dónde salen los tomates o cómo es una gallina en libertad».
Este proyecto viene a enriquecer el tejido socio-económico de nuestra ciudad, con una propuesta diferente que además pretende aportar un valor social y educativo en pleno contacto con la naturaleza.







































