Alcázar de San Juan vive una noche histórica de Copa del Rey con más de 5.000 aficionados apoyando al Sporting

El EMERS Sporting de Alcázar cayó por 0-3 ante el Málaga CF en el campo municipal Manuel Delgado Meco, después de mantener el empate hasta el minuto 71. La alcaldesa, Rosa Melchor, acompañó al equipo en una jornada que también contó con el saque de honor del cantante alcazareño Dani Fernández.

Alcázar de San Juan vivió ayer una de las noches más especiales de su historia deportiva con la celebración del encuentro de la primera eliminatoria de la Copa del Rey entre el EMERS Sporting de Alcázar y el Málaga CF. Más de 5.000 aficionados llenaron el campo municipal Manuel Delgado Meco para acompañar al conjunto alcazareño en una cita que devolvió a la ciudad al escaparate del fútbol nacional y que terminó con victoria visitante por 0-3.

El Sporting, que milita en Primera Autonómica Preferente y había logrado su clasificación tras superar al CP Talayuela en la fase previa, afrontó el encuentro con la ilusión de competir ante un rival de categoría superior. La eliminatoria evocó además el recuerdo de aquella histórica visita del Sevilla FC al antiguo Gimnástico de Alcázar en 1992, convirtiendo el partido en una celebración colectiva para varias generaciones de aficionados.

El ambiente fue uno de los grandes protagonistas de la noche. Desde los momentos previos al encuentro, las gradas del Delgado Meco se llenaron de familias, peñas y seguidores de todas las edades, que respaldaron al equipo durante los noventa minutos. La afición respondió a una convocatoria extraordinaria, mostrando el arraigo del fútbol en Alcázar de San Juan y su apoyo a un club que ha conseguido protagonizar una de las páginas más destacadas de su trayectoria.

La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, estuvo presente en el encuentro para acompañar al Sporting, junto al concejal Gonzalo Redondo, el presidente del Instituto Municipal de Deportes, Javier Ortega, el presidente de la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha, Pablo Burillo, y el presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde. Todos ellos compartieron esta jornada con los representantes del club y su presidente, Jesús Villajos, en una noche de especial significado para el deporte alcazareño.

Otro de los momentos destacados llegó antes del inicio del partido, cuando el cantante alcazareño Dani Fernández realizó el saque de honor. El artista regresó a su ciudad para mostrar su apoyo al Sporting y sumarse a una celebración que reunió a miles de vecinos en torno al fútbol.

En el terreno de juego, el conjunto dirigido por Pablo Fuentes ofreció una imagen competitiva desde los primeros minutos. Con una defensa organizada y un importante esfuerzo colectivo, los jugadores locales consiguieron dificultar las acciones ofensivas del Málaga y mantener el empate sin goles durante toda la primera mitad.

El Sporting resistió hasta el minuto 71, cuando el equipo visitante logró adelantarse mediante un penalti transformado por Chupe. El propio delantero amplió la ventaja en el minuto 80 y Dani Lorenzo estableció el definitivo 0-3 en el minuto 88. La expulsión de Antonio Avilés complicó aún más los últimos minutos para el conjunto alcazareño, que había mantenido abierta la eliminatoria durante buena parte del encuentro.

Tras el partido, el entrenador del Sporting, Pablo Fuentes, destacó el esfuerzo de sus jugadores y el respaldo recibido desde las gradas. El técnico explicó que el planteamiento defensivo permitió al equipo competir durante más de setenta minutos y reconoció que el apoyo de la afición resultó fundamental para sostener ese esfuerzo.

Fuentes se mostró especialmente satisfecho con la respuesta de su plantilla y afirmó sentirse «muy orgulloso de haber puesto a un equipo de Primera División como el Málaga las cosas difíciles y de que hayan tenido que recurrir, pues, a sus estrellas para batir al Sporting de Alcázar».

El entrenador también quiso agradecer la fidelidad de los seguidores, recordando que el apoyo al equipo no se limita a las grandes ocasiones, sino que se mantiene durante toda la temporada, tanto en los encuentros disputados en casa como en los desplazamientos. En este sentido, señaló que el próximo objetivo del Sporting es luchar por el ascenso a Tercera División y prolongar la ilusión generada en los últimos meses.

Por su parte, el capitán Alberto Abengózar puso en valor la actuación del conjunto alcazareño, especialmente durante una primera mitad en la que consiguieron contener al rival sin conceder ocasiones demasiado claras. A su juicio, el marcador final fue más abultado de lo que reflejó el desarrollo del encuentro, aunque reconoció que el penalti cambió la dinámica del partido.

Abengózar destacó también el significado de esta experiencia para el vestuario y para la ciudad. «Creo que esto se vive pocas veces en la vida. Hemos tenido nosotros la suerte de vivirlo», expresó el capitán, quien confió en que esta cita sirva para mantener el vínculo entre el Sporting y su afición. Una vez concluida la aventura copera, el equipo vuelve a centrar sus esfuerzos en la competición liguera, donde aspira a pelear por los puestos de ascenso y ofrecer nuevas alegrías a sus seguidores.

Más allá del resultado, el encuentro dejó una imagen de unidad y orgullo colectivo en Alcázar de San Juan. El Sporting consiguió mantener la ilusión hasta bien entrada la segunda mitad frente a un rival de superior categoría, mientras más de 5.000 personas convirtieron el Manuel Delgado Meco en el escenario de una auténtica fiesta del fútbol. Una noche que quedará en la memoria deportiva de la ciudad y que supone un reconocimiento al trabajo del club, sus jugadores, el cuerpo técnico y una afición que respondió de manera multitudinaria a una cita histórica.