El Museo Formma de Alcázar de San Juan ha abierto sus puertas a la exposición «Un lugar», un proyecto artístico de carácter colectivo fruto de la colaboración entre las creadoras locales Mila Vicente, Marina Arrabal y Clara del Rey. La inauguración de este jueves 5 de noviembre contó con la presencia de los concejales Gonzalo Redondo, Benjamín Gallego y Pedro Noblejas, quienes quisieron arropar a las autoras junto a numerosos vecinos y vecinas que no quisieron perderse la cita. En representación del equipo artístico, el acto inaugural contó con la asistencia de Mila Vicente, responsable del diseño y la ilustración, y Marina Arrabal, una de las autoras de la parte literaria.
La muestra, que estará disponible en el Museo Formma hasta el 29 de noviembre, propone un viaje al imaginario colectivo de la infancia, con un recorrido visual y emocional por los recuerdos compartidos de quienes vivieron su niñez y adolescencia durante las décadas de los 80 y 90. Tal y como explicó la ilustradora y diseñadora Mila Vicente, la iniciativa surgió de forma espontánea tras el encuentro fortuito de Clara del Rey y Marina Arrabal en un taller de escritura en línea. Al descubrir que ambas habían compartido escenarios de infancia en Alcázar de San Juan, comenzaron a dar forma a textos basados en el hilo de la memoria.
Tras completar la parte literaria, buscaron a alguien de la localidad para plasmarlo visualmente: «Cuando me llegaron los textos, pues me enamoré porque son muy poéticos y me evocan mucho el recuerdo de cosas que yo había vivido», señaló Mila Vicente, destacando que la técnica del collage encajaba a la perfección con la atmósfera de los escritos. Tras realizar una residencia artística en el verano de 2025 en el taller de la propia ilustradora, el proyecto se materializó en una propuesta expositiva muy singular que incluye un gran mapa de recuerdos para la participación ciudadana y referencias a enclaves tan icónicos de la localidad como la calle La Zanja o La Fortuna.
Por su parte, Marina Arrabal profundizó en el proceso creativo del texto y el formato del proyecto, detallando que la obra literaria parte de «dos infancias con unos años de diferencia, pero hay muchos hitos, cosas comunes a las que volvemos y que a la vez no estamos del todo seguras de si son realidad o ya nuestra cabeza las ha deformado». Además, Arrabal valoró la sintonía artística encontrada con el collage de Mila Vicente, y recordó que el formato del libro vinculado a la exposición, impreso íntegramente en la Papelería Mata de la localidad, rememora los tradicionales mapas de carreteras plegables de las guanteras de los automóviles.
En representación del Ayuntamiento, el concejal Gonzalo Redondo agradeció a las tres creadoras su aportación cultural y destacó cómo la casualidad ha dado pie a un espacio de encuentro intergeneracional y de reconocimiento mutuo para alcazareños y alcazareñas, poniendo en valor la capacidad de esta muestra para conectar con el pasado colectivo de toda una ciudad: «Nos harán ese flashback con nuestra infancia y nos traerán a la memoria viejos espacios y viejas situaciones y aquellos momentos que, aunque son lejanos en el tiempo, seguro que esta exposición nos ayudará a recordar».






















