María Gómez-Comino lleva al Teatro Emilio Gavira ‘Jerónima’, la historia de una mujer castellanomanchega adelantada a su tiempo

La obra, creada y dirigida por la alcazareña María Gómez-Comino, recupera la figura de Sor Jerónima de la Asunción y establece un diálogo entre su trayectoria en el siglo XVII y cuestiones que mantienen su vigencia en la actualidad

El Teatro Emilio Gavira de Alcázar de San Juan ha acogido la representación de Jerónima, una obra creada y dirigida por la alcazareña María Gómez-Comino que recupera la figura de Sor Jerónima de la Asunción, religiosa toledana conocida también por el retrato que Diego Velázquez realizó de ella y que se conserva en el Museo del Prado. La representación ha contado con la presencia de la concejala de Cultura, Cristina Perea, y del concejal Pedro Noblejas, quienes han querido acompañar a María Gómez-Comino con motivo de la llegada de este proyecto al escenario alcazareño.

La propuesta profundiza en una trayectoria mucho menos conocida que el célebre retrato de Velázquez. María Gómez-Comino ha definido a Jerónima como una mujer “muy adelantada a su tiempo” y pionera por convertirse en la primera mujer en fundar un convento en Manila, Filipinas. Un objetivo que persiguió durante años hasta conseguir emprender el viaje acompañada por otras religiosas, desarrollando posteriormente una labor dirigida especialmente a mujeres desvalidas y a aquellas que buscaban una alternativa a los matrimonios de conveniencia.

Para María Gómez-Comino, la trayectoria de Jerónima permite además establecer conexiones entre diferentes épocas. “Era una historia que es pasado, pero que también es presente”, ha señalado la directora, que ha llevado al escenario una figura femenina marcada por su determinación y por su capacidad para abrirse camino en un contexto en el que las posibilidades de decisión y autonomía de las mujeres eran muy limitadas.

El origen de Jerónima se encuentra en un Laboratorio de Talentos impulsado en Castilla-La Mancha, donde María Gómez-Comino comenzó a desarrollar una propuesta sobre un personaje por el que llevaba tiempo interesándose. Desde entonces, el montaje ha atravesado un proceso de creación y evolución que lo llevó en 2025 al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro y que ha continuado perfeccionándose hasta su llegada a Alcázar de San Juan. “Puliéndola poco a poco hemos llegado hasta aquí, hasta por fin ponerla a punto en Alcázar de San Juan. Yo creo que es nuestra mejor versión”, ha explicado.

La representación en el Teatro Emilio Gavira ha tenido además un componente especialmente significativo para María Gómez-Comino por su vinculación con Alcázar de San Juan. Presentar el montaje ante el público de su localidad supone para la directora una satisfacción, pero también una responsabilidad añadida. “Para mí es un gusto, pero a su vez es como doble presión porque al final es tu casa, tu tierra, la gente te conoce”, ha reconocido, expresando su deseo de que el público disfrute de la propuesta.