PROGRAMA DE EDUCACIÓN PATRIMONIAL

El Programa de Educación Patrimonial del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan promueve el aprendizaje continuo a través del conocimiento, la valoración y la vivencia del patrimonio local como recurso educativo. La iniciativa impulsa procesos formativos intergeneracionales que conectan escuelas, asociaciones y ciudadanía, favoreciendo la construcción colectiva de la identidad cultural. Mediante talleres, rutas, exposiciones y proyectos colaborativos, se fomenta la participación activa y el pensamiento crítico, integrando saberes formales y no formales. El programa convierte el patrimonio en un vehículo para el aprendizaje permanente, fortaleciendo el vínculo emocional con la ciudad y contribuyendo al desarrollo de una ciudadanía comprometida, inclusiva y consciente de su legado histórico como motor de transformación social y educativa.

El Ayuntamiento de Alcázar de San Juan, consciente del valor singular de su patrimonio histórico, cultural y natural, detectó la necesidad de fomentar entre la ciudadanía el conocimiento y la apropiación de su legado como base para su conservación. Se partía de la necesidad de implicar a la comunidad educativa y a la población en general en la protección y disfrute responsable del entorno. Ante esta realidad, el Ayuntamiento impulsó un programa que concibe el patrimonio como herramienta educativa y social, generadora de identidad, cohesión y participación. La experiencia responde a la voluntad de promover una educación inclusiva y permanente, que acerque los valores culturales a todas las edades y colectivos, contribuyendo así al desarrollo sostenible, la convivencia y la construcción de una ciudadanía activa y comprometida con su historia y su territorio.

La experiencia tiene una clara vocación educativa: convertir el patrimonio en un aula abierta que promueve el aprendizaje a lo largo de la vida. El programa fomenta la adquisición de competencias sociales, culturales y emocionales mediante metodologías activas basadas en la observación, la participación y la investigación. A través de propuestas adaptadas a distintas etapas y colectivos, se estimula la curiosidad, la creatividad y la conciencia crítica sobre la conservación del patrimonio. La educación patrimonial se entiende como una vía de inclusión social y de fortalecimiento del sentido de pertenencia, donde los ciudadanos aprenden a valorar su entorno y se reconocen como protagonistas en su cuidado y difusión. De este modo, el Ayuntamiento convierte la cultura local en una herramienta educativa permanente y de transformación comunitaria