Dedicado este año a uno de sus componentes históricos, Jesus Francisco Moreno Serna

Después de las dificultades vividas durante el verano del 2020 por la pandemia de Covid 19 y la prevención de las aglomeraciones, la Asociación de Coros y Danzas volvía a cerrar su festival internacional, que hace el número cincuenta y siete, en la Plaza de España en una de las citas artísticas propias del programa Escenarios de Verano al que acudía la alcaldesa, Rosa Melchor, para acompañar a los miembros del grupo anfitrión, la Asociación de Coros y Danzas. De la presentación se encargó la periodista de la cadena COPE, Elena Jiménez, también fue cantante en el grupo de Coros y Danzas de ciudad Real.

El festival internacional ha vuelto a la Plaza de España porque las obras del entorno de la plaza de toros no permiten un acceso cómodo, así que las actuaciones y conciertos previstos en ella se han trasladado a otros espacios urbanos. La crisis sanitaria se hizo presente porque uno de los grupos, el procedente de Villaviciosa, Aires de Asturias, no pudo venir.

La concejala de Bienestar social, Patricia Benito, y el de asuntos taurinos, Benjamín Gallego, también asistieron junto a la alcaldesa a ésta última actuación que cerraba el festival folklórico internacional. La aportación internacional la puso un recorrido por las tradiciones de varios estados mejicanos.

Junto a los Coros y Danzas de Alcázar de San Juan, La Mancha también estaba representada por la agrupación Manantial del Vino, de Tomelloso, porque el festival estaba dedicado este año a uno de sus componentes históricos, Jesus Francisco Moreno Serna. De este modo se rendía homenaje a un folklorista que ha presidido durante 21 años la Federación Folklórica de Castilla-La Mancha, que ha pasado de reunir a 10 agrupaciones a superar las 60.

A este homenaje y festival asistió también el nuevo presidente de la Federación Regional de Folklore, Raúl Muela, que señaló las dificultades que ha vivido todo el ámbito de la cultura durante más de un año por la pandemia, aunque ya parece verse el final de la crisis y algunos pueblos y ciudades, como Alcázar, recuperan la posibilidad de las actuaciones y festivales.

El programa, en ausencia del grupo asturiano, lo abrió con energía Leyendas de México, le siguió, en su primera parte, los Coros y Danzas de Alcázar, a continuación Manantial del Vino de Tomelloso, y cerrando el festival el grupo anfitrión.